La adquisición de la motricidad fina es un hito importante en el desarrollo del ser humano, ya que nos permite participar en la mayoría de las actividades cotidianas. Siendo así, uno de los objetivos principales de la Educación Infantil es desarrollar y estimular al máximo estas destrezas.

Hay muchas dimensiones que considerar a la hora de desarrollar la motricidad fina. Por ello, en este post te presento 10 tipos de actividades que puedes incluir en casa o en el aula para trabajar la movilidad de los músculos finos en niños y niñas. Todas ellas son con materiales que, probablemente, tengas disponibles en tu casa o en el aula. ¡Buena noticia!

1. Abrir y cerrar

Más que a actividades, este punto podría referirse a las tareas del día a día. Como hemos dicho al inicio de este post, el objetivo final de desarrollar la motricidad fina es dar autonomía e independencia en actividades cotidianas… ¿Qué mejor forma que dándole al niño responsabilidades que impliquen desarrollar su motricidad fina?

Uno se acostumbra fácilmente a que otros le hagan las cosas. Y, los papás, mamás, e incluso los maestros, nos acostumbramos a hacerlas para no “perder tiempo”, entre que el niño las hace y no.

Esto es un grave error. Si privamos a los niños de la oportunidad de usar sus habilidades motoras, no le hacemos ningún favor al desarrollo de su motricidad fina.

Evidentemente, el niño no va a ser capaz de abrir y cerrar todos los objetos que se encuentre, pero podemos dejar que practique con algunas actividades diarias como:

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  • Abrochar botones, cremalleras o corchetes. La ropa es el mejor material para estos ejercicios. Dejemos que se abrochen los zapatos de velcro, que se suelten el coletero del pelo, que se abotonen la bata, que abran la mochila, e incluso que se abrochen el cinturón del coche solitos. Sí, puede ser complicado al principio. Podemos asistirles, pero teniendo en cuenta el ir disminuyendo progresivamente nuestras intervenciones.
  • Vestir muñecos y disfrazarnos. Si vemos que le cuesta mucho vestirse solo, podemos practicar con muñecos. Tratemos de comprar ropa para los muñecos con distintos cierres para practicar todas las modalidades. ¡También podemos jugar a disfrazarnos nosotros! 
  • Enroscar y desenroscar. Abrir y cerrar el grifo, o desenroscar la botella de agua, son algunas de las actividades que también puede empezar a hacer solo. Además, existen juguetes específicos para trabajar esta moción, como los packs que implican enroscar y desenroscar tornillos.

2. Plastilina

¡No subestimes el poder de la plastilina! Aunque simple, es una de las mejores formas de desarrollar la motricidad fina. Es frecuente utilizar esta actividad para el desarrollo de la fuerza de agarre, pero la verdad es que ayuda con muchas otras destrezas motoras finas.

Con la plastilina el niño puede aplastar, amasar, estirar, desgarrar, enrollar, construir… entre un sinfín de posibilidades. No te preocupes porque esté un poco dura, desarrolla su paciencia y haz que vaya soltando la masa poco a poco, estimulando la fuerza de los músculos no solo de las manos, sino del brazo, antebrazo y aquellos que actúan sobre la muñeca.

motricidad fina plastilina

A continuación, tienes algunas actividades motivadoras para trabajar con plastilina:

  • Playdough mats. Las plantillas imprimibles son muy prácticas para que los niños jueguen con la plastilina sin manchar mucho mientras realizan un actividad. Con las plantillas se pueden trabajar diversas áreas como matemáticas o lectoescritura, o simplemente dejar que el niño dé rienda suelta a su imaginación. Puedes encontrar algunas gratuitas de Pickle Bums aquí, imprímelas, plastifícalas y… ¡listo!
  • ¡Plastilina con sorpresa! Otra actividad divertida puede ser esconder dentro de la plastilina algunos objetos como botones, macarrones, ojos móviles para manualidades, monedas… ¡Tienes un amplio repertorio donde elegir!
  • Estampar en plastilina. Busca objetos con formas curiosas, letras de juguete e incluso moldes para galletas. ¡Los niños se lo pasan pipa!
  • Manipulación libre. Y, por supuesto, la manipulación libre de la plastilina. Deja que el niño te sorprenda con sus propias creaciones. Si la plastilina es vieja, deja que mezcle colores y experimente con ella.

3. Construcciones

Es frecuente encontrarte docentes o familias que consideran las construcciones como un pasatiempo en vez de una actividad interesante para la estimulación de la motricidad fina.

motricidad fina bloques construccion

Pero las construcciones también necesitan de precisión, estabilidad de brazos y muñecas, además de la habilidad de tensión y extensión de las manos. Asimismo, necesitamos implicar nuestra coordinación óculo-manual para colocar las piezas. En definitiva, puede aportarnos muchísimo para el control de nuestros músculos,y es una actividad muy divertida.  

Dependiendo del tipo de bloque, las habilidades motrices a desarrollar pueden variar:

  • Bloques de madera. Los bloques de madera no suelen necesitar encajarse con otras piezas, sino que se superponen y necesitan una buena coordinación ojo-mano y sentido del equilibrio para poder hacer con ellas torres infinitas.
  • Bloques estilo LEGO®. Estos bloques necesitan fuerza en las manos para encajar unas piezas con otras, e incluso más fuerza aún para separarlas. También son bastante buenas para trabajar la coordinación bilateral, al tener que utilizar ambas manos para unirlas.
  • Bloques con velcro. Muy similares a los anteriores.

4. Ensartar e hilar

Las actividades con hilos, cuentas, limpiapipas, en las que haya que coser, bordar o insertar objetos, entre otras cosas, necesitan precisión y estabilidad. Los niños tienen que ser capaces de aislar los movimientos del brazo, muñeca, manos y dedos para poder llevar a cabo las tareas de forma satisfactoria. Además, en todas ellas se practica la coordinación óculo-manual y el desarrollo de la pinza.

motricidad fina ensartar e hilar

Podemos dividir este apartado en las siguientes actividades:

  • Insertar objetos. Insertar objetos es una de las primeras actividades motoras finas que se trabajan con bebés y niños. Podemos desarrollar la pinza inferior, la superior, la fuerza de agarre y, además, trabajar la tensión y la extensión de los músculos de la mano y dedos.
  • Tarjetas de Bordado. Es una actividad muy sencilla que va a tener al peque muy ocupado. Con las tarjetas de bordado, desarrollará la paciencia y practicará la coordinación bilateral asimétrica. Necesita que sus dos manitas trabajen en un mismo proyecto pero con una pequeña diferencia: cada manita tiene su propia función. Además, es posible que necesite cruzar la línea media corporal, poniéndole otro reto evolutivo a superar.
  • Ensartar Cuentas. Es necesario saber que están preparados para realizar esta actividad, ya que es la más complicada de las tres. Necesita poder controlar la muñeca, saber cómo aislar los dedos y hacer la pinza superior, con una buena coordinación ojo-mano y precisión. Para que sea más sencillo, empecemos con cuentas u objetos con agujeros grandes. Conforme vaya progresando, lo vamos complicando.

5. Trazos

La motricidad fina es esencial en la lectoescritura porque permite a los niños, no solo trazar las letras para luego escribirlas, sino también implicarse en la tarea y ser capaz de seguir visualmente las letras y palabras que en un futuro tendrá que leer.

Por ello, una buena práctica puede ser exponer a los peques a actividades que impliquen trazar, seguir letras o formas, o coger un lápiz y aislar los distintos grupos musculares involucrados en el proceso de escritura. A continuación presento algunas formas de practicar el trazado.

  • Con los dedos. Trazar con los dedos puede ser una muy buena forma de iniciar al niño en el mundo de la lectoescritura. Puedes planear una actividad en arena, nieve, o cualquier material de similar consistencia. ¡Icluso con pintura!
  • Pegatinas, sellos o rotuladores para hacer círculos. Y, por supuesto, trazar con materiales varios. Trata de presentar distintas herramientas para mantener la curiosidad, pero tampoco ofrezcas todo a la vez. Deja que explore las posibilidades de cada material.
  • Con tiza. A los niños les encanta la tiza. Déjale que juegue con tizas de distintos colores y tamaños. No descartes las tizas muy pequeñas, ya que podría ir trabajando la pinza al intentar cogerlas y utilizarlas. Una variación de la actividad puede ser borrar con un pincel lo escrito con la tiza. Esta actividad trabajaría especialmente la estabilidad de la muñeca y ayudará al niño con las mociones básicas de la escritura. Además, ¡se lo pasará pipa!

6. Corte y perforación

Aprender a utilizar las tijeras requiere un alto dominio de los músculos motores finos. Implica, primero, tener fuerza de agarre suficiente para mantener la tijera abierta, y poder flexionar y extender los músculos usando la pinza superior. Segundo, tener coordinación ojo-mano y un plan visual. Pero último, necesitamos tener coordinación bilateral asimétrica para sujetar el papel con una mano y cortar con la otra.

Siendo tal su complejidad, no podemos esperar que sepan ejecutar esta tarea con satisfacción de la noche a la mañana. Por ello, hay muchas actividades que podemos practicar para dominar el uso de las tijeras.

motricidad fina corte y perforacion
  • Punzón. Trabajaremos con el punzón la coordinación motora y visual, además de comenzar a practicar la coordinación bilateral asimétrica.
  • Cortando plastilina, pajitas, hojas o flores. Deja que practique haciendo pequeños recortes a algunos elementos que requieran tan solo un corte rápido. La plastilina es una actividad que tiene mucho éxito. Deja que corte la plastilina con unas tijeras especiales, esas que apenas cortan. De esta forma, practica mientras juega, sin peligros de cortes.
  • Cortando distintos materiales. Cuando domine un poco más las mociones básicas, déjale que corte papel y cartulinas libremente, o siguiendo una plantilla.
  • Cortando pelo de muñecos. ¿Por qué no usar esos muñecos con los que ya no juega para imaginar que somos peluqueros? El pelo será muy fácil de cortar y la actividad le resultará muy divertida. O incluso, puedes crear unos monstruos muy graciosos utilizando rollos de papel reciclados como los de la imagen, e ir cortándoles «el pelo».

7. Trasvase en seco o líquido

Una acción cotidiana que puede ser complicada para los niños es, simplemente, transportar objetos de un lado a otro. A nosotros, los adultos, se nos olvida lo complicado que puede ser porque lo hacemos casi sin ser conscientes de ello. Pero es otra actividad que implica desarrollar la coordinación óculo-manual y la concentración, aprender conceptos como volumen y dimensiones y, sobre todo, controlar los músculos de la mano, siendo una actividad ideal para ejercitar la autonomía.

motricidad fina trasvase
  • Cucharas, vasos, cubos, u otros objetos. Podemos dejar que el niño transporte una pelotita de ping-pong en una cuchara de un lado de la estancia al otro, transportar líquidos de contenedor en contenedor, o incluso meter la arena en un cubo, en la playa o en el parque.
  • Pescar objetos. El trasvase en líquido pescando objetos de la bañera o de un recipiente hondo, también puede ser una buena actividad para practicar la coordinación óculo-manual, esencial para este tipo de actividades.
  • Pinzas o tenazas. Utilizando tenazas pueden practicar la moción de la pinza, reforzando los músculos de los dedos y manos. Además, podrás combinarlo con otras habilidades como la clasificación, por ejemplo, colocando los pompones por colores.
  • Manos o bandejas. Jugando a carreras de relevos o juegos dramáticos como ser camareros en un restaurante.

8. Puzles

Si quieres una actividad que ensucie poco y sea más tranquila que muchas de las anteriores, los puzles son una buena forma de entretenimiento mientras trabaja la lógica y ayuda a la visión espacial y a las habilidades motoras finas.

motricidad fina puzle
  • Puzles. Hay muchas variedades de puzles, empezando por las que consisten en meter y extraer piezas, pasando por las que has de hacer parejas o series de tres piezas, y acabado por los puzles clásicos de encajar piezas hasta realizar una imagen completa. Adapta el puzle a las habilidades del niño y deja que disfrute manipulando las piezas, colocándolas, encajando y desencajándolas.
  • Tangram. Otro estilo de puzle que consiste en crear distintas formas a partir de 7 piezas. Ayuda a la visión espacial, a la coordinación bilateral y a cruzar la línea media.

9. Papel

A veces, materiales tan sencillos como el papel pueden traernos un sinfín de posibilidades. Aquí tienes algunas de ellas.

Si compras papeles de distintos tipos podrás, además, hacer de esta una actividad sensorial. El tacto es una parte importante de las habilidades motoras finas. Nos da información acerca de qué tipo de fuerza emplear, cómo manipular el objeto y/o cómo sujetarlo.

motricidad fina papel
  • Rasgar papeles. Puedes utilizar papel normal o incluso encontrar papel de cebolla, seda, cartulina, cartón y otros materiales para que el niño aprenda a emplear una fuerza distinta dependiendo del material.
  • Pegar trocitos de papel. Es una buena actividad para trabajar, no solo la pinza, también otras habilidades como la precisión y coordinación. Además, el pegamiento siempre tiene mucho éxito entre los más peques.
  • Origami. La técnica japonesa de doblar papeles también puede ayudar a trabajar la precisión, la coordinación bilateral, y a cruzar la línea media mientras desarrollan la fuerza de los dedos.
  • Colorear con distintos materiales. Simplemente colorear libremente, o dibujar. Ayuda a entrenar el aislamiento de la muñeca y el brazo, además de la estabilidad de la muñeca.

10. Jugar con las manos

Jugar con las manos es fácil, barato y satisfactorio para los niños. Las oportunidades son infinitas, pero aquí os presento tres actividades sencillas y motivadoras:

motricidad fina juega manos
  • Canciones con baile. Aprender canciones que impliquen mover los brazos, las manos y los dedos es ideal. ¡Es una forma divertida y movida de entrenar nuestra musculatura fina! Si quieres una lista con buenas canciones en inglés que incluyen baile, lee este post.
  • Cocinar y comer. ¿Por qué no incluir al niño en actividades como cocinar? Sería muy divertido para el peque y un momento idóneo para pasar tiempo de calidad juntos. Al ser incluido en una actividad de tanta responsabilidad como es la cocina, se sentirá muy bien. Encárgale tareas sencillas pero motivadoras, como cerrar las empanadillas con el tenedor, batir los huevos, lavar alguna verdura o incluso quitarle las pepitas a la sandía.
  • Un paseo por la naturaleza. Salir a dar un paseo al parque, playa o cualquier sitio natural que permita al niño coger flores, piedras, hojas, etc., es una buena forma de reconectar con la naturaleza, explorar el sentido del tacto y además desarrollar la competencia motora fina. Dejar que corra, escale y que se mueva en general, ayudará al aislamiento de grupos musculares gruesos. Como resultado, tendrá mejor manejo individual de los músculos más pequeños.

En conclusión…

Las actividades de motricidad fina no tienen porqué ser juegos didácticos carísimos como los sets de metodología Montessori que vemos en las tiendas… Hay muchas formas de estimular la musculatura de nuestros peques con objetos sencillos y económicos.

¿Tienes alguna otra actividad que quieras compartir con la comunidad The Indian Lion? ¡No te olvides de incluirla en los comentarios!

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