La pinza es de lo que más se trabaja dentro de la motricidad fina. La razón es porque se relaciona directamente con la escritura y, como ya sabemos, quien escribe antes tiene mayor ventaja… ¿no?

No necesariamente. Esta es una de esas creencias en educación que conviene revisar. Lo que sí es cierto es que necesitamos desarrollar una buena pinza para sujetar correctamente nuestros útiles de escritura, pero no es la única destreza que necesitamos trabajar, ni tampoco es lo único que puede aportarnos trabajar la pinza.

Antes de comenzar, quiero dejar algo claro. Si tu objetivo es que tus alumnos o tus hijos empiecen a escribir cuanto antes, entonces este no es tu post ni blog. La escritura es, por supuesto, un hito importante, pero la motricidad fina no es algo que debamos apresurar, y por supuesto que este post no va a buscar eso.

Desarrollar poco a poco los músculos de nuestros hombros, brazos, manos y deditos es todo un proceso, y cada etapa tiene su momento y maduración. No se trata de saltarnos pasos, sino de ofrecer oportunidades para que todas estas habilidades vayan desarrollándose de manera natural.

Disfrutemos del proceso y demos tiempo a la escritura para que llegue cuando el sistema nervioso, los músculos, tendones y ligamentos estén preparados para ello.

Si quieres ver más sobre la motricidad fina en infantil puedes visitar estos posts:

¿Qué es la pinza?

Antes de nada, comencemos con lo básico, ¿a qué le llamamos el agarre en pinza?

La pinza es una forma de prensión en la que utilizamos principalmente el pulgar y el dedo índice para coger y manipular objetos.

agarre pinza actividades para motricidad fina

Al recoger una pieza o una cuenta entre estos dos dedos, estamos utilizándola. Es una habilidad fundamental dentro de la motricidad fina porque nos permite realizar movimientos más precisos y controlados.

Su desarrollo comienza durante los primeros meses de vida y evoluciona progresivamente durante toda la infancia. Hasta conseguir dominarla completamente, los niños pasan por formas de agarre más globales, como la prensión palmar, la radial digital, el agarre rastrillo, la pinza inferior o la superior. A medida que aumenta el control de los dedos y la capacidad de aislar el movimiento del pulgar y el índice, aparece una pinza más definida y precisa.

La pinza no sirve únicamente para coger un lápiz y ponernos a escribir. La utilizamos constantemente en nuestra vida cotidiana para recoger objetos pequeños, abrocharnos la chaqueta o manipular piezas. Por eso, ofrecer a los niños oportunidades variadas para utilizar sus dedos de manera coordinada es una forma natural de favorecer el desarrollo de esta habilidad.

¿Cómo trabajar la pinza?

A continuación, te explico algunas formas más generales de trabajar la adquisición de la pinza y te doy algunas ideas de actividades que puedes hacer con los peques para ello.

Abrir, cerrar, enroscar y desenroscar

Estas acciones requieren que los dedos se coordinen entre sí mientras el pulgar proporciona oposición y estabilidad. Además, implican ajustar continuamente la fuerza y la posición de los dedos.

No son actividades de pinza pura, pero ofrecen oportunidades para desarrollar el control y la coordinación necesarios para que los movimientos de los dedos sean cada vez más precisos.

Podemos practicarlos con ejercicios como:

  • Abrochando y desabrochando remaches. Busca ropita que tenga corchetes o remaches e invita al peque a vestirse y desvestirse quitándolos. También sirve con la ropa de los muñecos.
  • Caliente/Frio. Para practicar abrir y cerrar cajones con tiradores o pomos. Puedes esconder un juguete en los cajones o armarios y jugar a “caliente/frío” hasta que lo encuentre.
  • Hora del cuento. Las acciones que buscamos son pasar páginas de los libros con cuidado, usar las solapas o tocar los elementos manipulables, abrir los libros y cerrarlos, y cada vez con más precisión, lograr coger una página de vez. Leer cuentos a diario pero permitir esto, que pase las hojas o que coja experiencia abriendo, cerrando o interactuando con los cuentos.  
  • Tendiendo ropa, abriendo y cerrando las pinzas de ropa. Puedes incluso realizar esta actividad con una cuerda y usar ropa de muñecos.
  • Utilizar juguetes a los que hay que dar cuerda, o con tuercas y tornillos, actividades en los que tenga que girar los deditos nada más.
  • Fingerplay. Canciones o juegos de dedo en los que nos ponemos títeres o simplemente hacemos formitas o cantamos con los deditos y manos. En este post tengo varios ejemplos para ti: Cancioens de dedo para infantil.

Trasvasar

Trasladar objetos de un lugar a otro permite practicar diferentes formas de prensión dependiendo del tamaño, la forma y las características del objeto.

Al principio pueden utilizarse agarres más globales, pero cuando manipulamos objetos pequeños necesitamos ir utilizando los dedos de forma más independiente y precisa. Este tipo de experiencias encaja con el desarrollo progresivo de la prensión, en el que el control pasa de movimientos más globales a formas de manipulación más especializadas.

Algunos ejemplos de esto:

  • Rescate de animales. En una bandeja con arroz, esconde animalitos de juguete que no pesen mucho, o sino pompones o cualquier otra cosa que sea lo suficiente grande para que puedan coger y no muy pesado. Dale unas pinzas de cocina o de distintos estilos, para que saque los animales, pompones o lo que sea de la bandeja.
  • Clasificar objetos pequeños. Siempre bajo supervisión y sabiendo que tiene la madurez suficiente para realizar esta actividad, le damos una bandeja con un surtido de legumbres (o de distintos tipos de cereales) que tiene que clasificar: alubias blancas, rojas, garbanzos. Tiene que sacarlos de la bandeja con los deditos y clasificarlos en otros boles o en la mesa.
  • Jugamos a ser camareros. Sacar cubitos de hielo y meterlos en vasos con bebidas.
  • Experimentos con colores. Con cuentagotas y colorante alimenticio, jugamos a mezclar los colores y formar nuevos brebajes.

Apretar, estrujar y pellizcar

Estas acciones permiten trabajar el control de los dedos y, especialmente, la capacidad de regular cuánta fuerza necesitamos para realizar cada una. En el caso de pellizcar, además, podemos favorecer experiencias en las que el pulgar y el índice trabajen de manera coordinada y se aproximen entre sí, un componente fundamental de la pinza.

Para este apartado, la plastilina, la masa de galletas o slimes son perfectas.

  • Búsqueda del tesoro. Esconder cuentas, botones u otros materiales pequeñitos dentro de una bola de plastilina. Al tener que retirar la plastilina y luego coger las piezas pequeñas estamos fortaleciendo el agarre en pinza además de trabajar músculos en la mano.
  • Torres de espaguetis. En una masa o plastilina clavamos unos espaguetis verticalmente y le damos macarrones o cereales con agujerito en medio (tipo Cheerio) y formamos nuestras torres. Podéis jugar a hacer patrones de colores si los cereales son de colores, o pintar los macarrones previamente y hacer secuencias.
  • Monstruos de plastilina. O arañitas. Con ojos saltones y limpiapipas, los niños tienen que poner cúantos ojos o limpiapipas quieran para formar sus criaturas. Les puedes dar la bolita de plastilina ya hecha o que sean ellos quien la creen.
  • Decorar galletas. Amasamos la masa, hacemos bolitas, y luego las decoramos con pepitas de chocolate, arándanos o fideos para decorar.
  • Limpiamos nuestros juguetes. O platos, o cualquier otra cosa con una esponja que requiera estrujarla de vez en cuando. También podemos pintar con esponjitas y así las tenemos que estrujar para aclararlas.
  • Recortar con punzón. Es una buena forma previa a la escritura, ya que aprender a sujetar un útil que es similar al lapicero.
  • Creamos diseños. Con perforadoras específicos para niños que tienen formitas originales y divertidos, les dejamos que decoren hojas de otoño, cartulinas, o que hagan sus propios marcapáginas…
motricidad-fina-plastilina-juego

Rasgar, pegar, despegar y arrugar

Estas actividades no buscan conseguir una pinza concreta, sino proporcionar experiencias variadas de manipulación en las que la mano tiene que adaptarse al material y a la tarea. Sabemos que las características del objeto influyen en cómo los niños organizan su prensión y que esta capacidad se vuelve progresivamente más adaptativa con el desarrollo.

  • ¡A tirar!  Coge la bolsa de papel para reciclar y rescata de ahí distintos papeles de distintos tipos: papel de periódico, folios, cartón, papel de cocina… El objetivo es hacerlos añicos para que ocupen menos en la bolsa de reciclaje y, el verdadero motivo es, que vaya ajustando su fuerza las distintas resistencias y texturas de los papeles.
  • Rescate animal 2. Pega unos juguetes de plástico (de animales o lo que sea) con celo grueso a una superficie: el suelo, una bandeja, una mesa… Y el peque tiene que rescatarlos despegando el celo.
  • Decoramos macetas. Si tienes plantas en casa o en la ventana, esta actividad es una buena forma de involucrar al peque en la decoración. Elige una maceta de terracota para él o ella y dile que la llene de gomets o pegatinas de formitas. ¡Ojo! Que no sea de sus preferidas porque luego las desecharemos. Una vez que las haya colocado, pintaremos con una brochita gorda la maceta de nuestro color favorito, o de varios colores. Después, otro día cuando haya secado, quitamos los gomets y, ¡voilà! Tenemos nuestra maceta super chula con siluetas.
  • Cada forma en su lugar. Si quieres una actividad más simple, solo necesitas un trozo de papel y rotus o lápices de colores. Dibuja las formas de los gomets que tengas: círculos rojos, triángulos amarillos, cuadrados azules… lo que tengas. Si solo tienes gomets redondos de colores también sirve. Después dale a tu peque los gomets y tiene que identificar cada forma y color y pegarlo en el sitio correspondiente.
  • Carrera de bolas. Con papel de cocina, usando solo una mano por vez, hacemos una carrera a ver quien puede hacer una bola arrugando el trozo de papel usando solo una mano. También podemos hacer carreras con papel de váter: ponemos un gomet en un extremo de unos 40 cm de largo de papel, y usando solo dos deditos de una mano para acercar el papel arrugándolo hacia tu mano. Sé que es un juego que no podemos hacer cada día para no desperdiciar papel, pero para una fiesta o día especial es muy divertido.
gomets formas pinza motricidad fina

Construir y manipular piezas

Construir con bloques o piezas implica coger, colocar, unir, separar y reajustar objetos continuamente. Además de utilizar diferentes formas de prensión, el niño tiene que adaptar la fuerza y la posición de sus dedos a cada pieza. Cuanto más pequeñas o complejas son las piezas, mayor es la demanda de precisión y control de los dedos.

Ensartar y encajar

Ambas acciones requieren precisión, y orientar los objetos o realizar pequeños ajustar con los dedos para completar la acción. Estas actividades combinan prensión y coordinación óculo-manual y, especialmente cuando se utilizan objetos pequeños, ofrecen oportunidades para practicar movimientos cada vez más precisos.

  • Collares o pulseras de macarrón. Similar a algo que hemos nombrado anteriormente. Coloreamos los macarrones de colores, dejamos que se sequen y con un hilo ensartamos y creamos nuestros collares, pulseras, cinturones… También podemos hacerlo con cereales estilo Cheerio.
  • Tarjetas para ensartar. Comprar estas tarjetas que ya existen: son dibujos con perforaciones por donde el peque irá metiendo por un lado y sacando por otro un cordón hasta “coser” la tarjeta”. Si no quieres gastarte dinero, tu misma puedes hacerlo con un cartón: corta la formita que quieras y luego con una perforadora le haces agujeritos por donde quieras que el peque vaya haciendo sus “costuras”.
  • Rompecabezas y puzles. Son verdaderamente excelentes para este propósito, además de divertidos y estimulantes cognitivamente hablando

Para acabar…

Como ves, trabajar la pinza no significa sentarnos a hacer ejercicios de dedos ni preparar las manos exclusivamente para coger un lápiz. La pinza forma parte de muchas acciones que los niños realizan cada día: abrir, cerrar, recoger, trasvasar, pellizcar, rasgar, ensartar, encajar, construir… Lo importante es ofrecerles oportunidades variadas para manipular y experimentar con sus manos, dejando que estas habilidades se desarrollen y se vayan haciendo más precisas con el tiempo. Porque cuando hablamos de motricidad fina, no se trata de llegar antes, sino de darles muchas oportunidades para llegar bien.

¿Qué actividades sueles proponer para trabajar la pinza? Nos leemos en los comentarios =)

¡SUSCRÍBETE AL BLOG!

Recibe en tu email todas las noticias ;)

Consentimiento

¡Muchas gracias por suscribirte! Revisa tu bandeja de Spam y añádeme a tus contactos.

¡Forma parte de la manada!

¡Forma parte de la manada!

Join our mailing list to receive the latest news and updates from our team.

¡Ya eres parte de la manada!

Pin It on Pinterest