fbpx

A clase revuelta, maestro que enloquece. Y más si es en una clase de Educación infantil en la que el orden te puede prevenir un buen dolor de cabeza.

Ya sé que una clase organizada no es la solución de todos los males, pero sí facilita el día a día. Cuando tienes tu clase en orden, decorada a tu gusto y es coherente con tu estilo de enseñanza, a parte de encontrar todo lo que necesitas en el momento en el que lo necesitas, es funcional. El ambiente de trabajo os aporta otra mentalidad a ti y a lo peques. Y, si usas el espacio con cabeza y tu organización es la adecuada, el entorno de tu aula puede convertirse en el perfecto aliado para el aprendizaje.

Si tú como yo eres algo desorganizada, ¡estos consejos e ideas que otros maestros han puesto en práctica te irán como anillo al dedo! 

1. Haz un plano del aula.

Antes de comenzar a hacer cualquier cosa en tu aula, necesitas saber cuáles van a ser los rincones, áreas de trabajo, zonas para actividades de grupo grande, la distribución de las mesas de los alumnos, el tuyo propio, etc. 

Si tuviéramos unas aulas amplias y espaciosas, el plano del aula podría ser una tarea sencilla. Peeero, desgraciadamente no todos los deseos se cumplen. Muchas veces tenemos la situación contraria: aulas pequeñas y con espacios…extraños… como esa columna en medio de la nada que te trae de cabeza.

En tus planos no puedes dejar nada al azar, todo ha de tener su propósito, y querrás incluir los siguientes espacios: 

Zona de asamblea

Sea como sea el espacio del que dispones, es necesario tener un lugar en donde todo el alumnado pueda reunirse, verse las caras, y participar en una conversación con el maestro. Recomiendo fuertemente que cada niño tenga asignado un sitio, o que exista algún tipo de delimitación del espacio de cada alumno, sobre todo en las etapas más tempranas de Infantil. 

Aunque sillitas o bancos ayudarán a tener a los alumnos visiblemente más ordenados, para mi la mejor opción es sentaditos en el suelo o en un cojín. De esta forma pueden ir cambiando de postura. Si ya llevas un tiempo leyendo este blog sabrás que soy fan incondicional del aprendizaje basado en el movimiento, y por tanto, cuanto más flexible sea el espacio para ellos, mucho mejor.

Área de trabajo individual

SU espacio personal. Personalmente, me gusta mucho la idea del flexible seating, pero no creo que sea incompatible con el hecho de que cada alumno tenga su espacio, su mesa. Un lugar a donde ir que sea suyo. Queremos que los peques se sientan como en casa, y probablemente en casa tienen un espacio que es solo suyo.

Con esto aclarado, no quiero decir que los alumnos no tengan opciones de moverse y trabajar desde otras zonas. Todo lo contrario, soy muy fan de que puedan trabajar donde más a gusto estén: sentados en la alfombra de la asamblea, o en alguna mesa de pie si se diera la oportunidad en ese aula, por ejemplo. Cuantas más opciones para ajustarnos a las necesidades motoras de nuestros peques, mejor. Hablaré un poco más de esto en el punto 7.

En cuanto a cómo distribuir las mesas en infantil, mi distribución preferida es en grupos colaborativos. Es decir, mesas con 4-5 alumnos. De esta forma, los alumnos se conocen mejor y socializan más. Además, siempre me ha resultado muy beneficioso ir rotando los sitios de los peques cada cierto tiempo, para que tengan la oportunidad de relacionarse con todos sus pares. 

Vale, sí. Es verdad que se pueden distraer mucho más de esta forma. No obstante, puedes proporcionar zonas de trabajo en silencio o mesas para trabajo aislado si así lo prefieres.

Zona de lectura 

Aprender a amar los libros, descubrirlos y conocer cómo tratarlos de forma adecuada, también son conocimientos que se adquieren en Infantil. Por eso, recomiendo tener una buena biblioteca ordenada y decorada como un espacio apetecible que invite a los pequeños a acudir a ella de forma independiente y voluntaria.

Oye, pero si no puedes ni quieres, tampoco te pases. No tiene que ser la área de lectura más cool de Pinterest o Instagram. Valdrá con ser espacio cómodo que incite a la lectura.
Aquí tienes algunas ideas de bibliotecas funcionales, pequeñitas y cómodas:

Kindercraze muchos buckets https://kindercraze.com/classroom-library-organization/

Extra tip Si tienes cuentos con los que vas a trabajar en los siguientes meses, recomiendo guardarlos en un armario al que no puedan acceder los alumnos hasta que los hayas utilizado. De esta forma previenes que se rompa o se pierdan antes de que los utilices. Si tienes copias del libro, las copias sí pueden estar en la biblioteca.

Rincones de trabajo

Los rincones son espacios de trabajo específico que destinas al trabajo (casi) independiente de tus alumnos basado en una habilidad, destreza o conocimiento que ya han aprendido pero necesitan reforzar, practicar o masterizar.

Algunas ideas de rincones que puedes incluir: lectoescritura, mates, juego simbólico, construcciones, arte, de competencias digitales… Elige unas cuatro como mínimo para tu clase y puedes irlas rotando. Guarda todos los materiales de un rincón en una caja, todo junto, para que siempre lo tengas listo para utilizar o para colocarlo en el aula.

Desde el primer día de clase, deja las reglas claras y ve trabajándolas día a día. Deja instrucciones visuales para facilitar la comprensión de las reglas y como recordatorio. Al final conseguirás que los rincones sean un espacio funcional y que los alumnos lo (y se gestionen) de forma cuasi independiente. 

2. El flow de la clase

Esta es una de esas cosas que sueles tener en cuenta si has de organizar un evento multitudinario, o…. si tienes una clase de infantil.

Con el flow de la clase me refiero al flujo de las personas dentro del aula. In other words, son los caminos de paso para ir o venir de otras aulas o de otras zonas del aula.

Considera el flujo de movimiento que pueda darse. Es importante saber que cuando entren lo alumnos, no tengan que recorrer todo el espacio para acceder a las perchas o cajones para dejar sus mochilas, pero que tampoco se que hagan tapón al entrar y dificulten la entrada de otros niños.

Quizá tampoco es buena idea tener el rincón más codiciado a la entrada del aula. ¿Te imagina cuánta fuerza de voluntad tendrían que tener los niños ya por la mañana para entrar al aula sin tocarlo?
Y, por su puesto, ten una zona específica para hacer la fila.

3. Diseña y planifica las zonas de trabajo

Ya hemos planeado qué zonas ha de tener nuestra clase y, la mejor distribución. Ahora, vamos a planificar y diseñar nuestras zonas de trabajo y rincones acorde con estas características:  

  • Han de ser flexibles. La adaptabilidad y versatilidad son dos características que deberían están presentes en las aulas infantiles. La habilidad de cambiar y adaptarnos a las necesidades de los peques, y de transformar espacios para dar cabida a los imprevistos.
  • Ser atractivos. Las modas monochrome son muy bonitas, para los adultos… pero en las aulas infantiles tenemos que hacer que el espacio sea atractivo para los alumnos. Tener personajes que conozcan y les guste, colores, texturas, estímulos. Aunque también hemos de cuidar no caer en la sobreestimulación. Consiste en encontrar un equilibrio perfecto entre lo soso y lo recargado.
  • Ser accesibles y estar disponibles. Los materiales de las zonas de trabajo han de estar disponibles y los espacios han de estar accesibles. Deben buscar promover la independencia del alumnado. Que sean capaces de encontrar lo que necesiten y que puedan entrar y salir de su zona de trabajo sin dificultad.
  • Ser fáciles de ordenar. Tener recipientes para los materiales con etiquetas que les permite ser independientes a la hora de recoger también. Para los contenedores de los materiales deberemos tener en cuenta las posibilidades motrices de nuestros alumnos. Si uno de los tarros es complicado de abrir para nosotros, da por hecho que vas a estar abriéndolo tu cada vez que necesiten aquello que contiene.
  • Ser espaciosos. Tampoco es necesario que tengan demasiado espacio, pero que sea el suficiente para que trabajen bien. Si el rincón es pequeñito, entonces puedes restringir el número de alumnos en ese rincón a un número más bajo.

4. Clasifica y etiqueta TODO

Si eres como yo, quizá te parece un tarea de lo más tediosa, pero una vez que está hecho es una maravilla. Las etiquetas te servirán tanto a ti como a los peques a la hora de encontrar y recoger los materiales. 

Una buena forma en infantil es tener las palabras junto con una imagen en las cajas, estanterías y cajones que vayan a utilizar. Ten en cuenta que muchos no sabrán leer todavía. Con etiquetas así, con foto y palabra, no solo les ayudaremos a reconocer las palabras, ampliando su diccionario visual, pero sabrán dónde encontrar o dejar los materiales.

Los nombres son de las primeras palabras que aprenderán a leer y escribir, recomiendo que estén presentes frecuentemente en el aula. Etiquetas con los nombres en mesas y perchas, o donde vayan a dejar sus bolsas, para trabajar el reconocimiento visual de su nombre y el de sus compañeros, es una estupenda forma de incluirlos. Incluye sus fotos también para la organización por rincones.

Por tanto, podemos decir que las etiquetas también tienen un propósito didáctico. Para aprender más vocabulario, incluye etiquetas con más objetos de la clase: reloj, pizarra, calendario, ventana. Tampoco es beneficioso recargar el ambiente, ya que podría ser contraproducente y ser un elemento distractor, pero puedes incluir unos cuantos y cambiarlos cada trimestre.

Extra: los materiales que sean temáticos y estacionales, guárdalos todos en la misma caja y etiquétalo con su correspondiente nombre. De esta forma, año a año tendrás todo lo de invierno, san Valentín o del día del libro juntito y localizable. Lo mismo para materiales de rincones que no están expuestos en es momento.

5. Evita las complicaciones, keep it simple

Sea lo que sea que planees hacer, evita complicarlo y deja lugar a lo impredecible.

Imagina que tras haber invertido x horas en diseñar el plano de tu aula, cuando vienen los alumnos, ves que no te funciona esa distribución y tienes que deshacer todo lo que habías hecho. Qué pesadilla, ¿verdad?

Ten en cuenta, cuando estés planeando, que lo más importante es la funcionalidad del aula. Al fin y al cabo es un lugar de trabajo en el que cada uno (maestro y alumnos) tienen que conseguir sus objetivos. También considera el movimiento de los niños: las mesas, cajas, estanterías, etc., se van a ir moviendo de sitio inevitablemente.

Por esto, no pierdas el norte. Aunque quieras hacer de TODO en tu clase, no sobrecargues el ambiente. Hay muchas ideas que poner en práctica y ya sé que quieres que tus alumnos lo experimenten todo. Pero a veces, menos es más.

Siguiendo esta premisa, deja espacio para moverse. Prioriza este espacio y aprovéchalo con actividades que hagan que tus alumnos tengan un rol activo. Procura que haya bastante espacio en la zona de la asamblea y en algunos de los rincones que necesiten de más movilidad. Asimismo, considera la posición de estos rincones dentro del aula, como que el rincón de arte esté cerca de un grifo para facilitar limpiar después de utilizar esta área.

También ahórrate tiempo y no pongas tantos posters en el aula. Valora los que son realmente necesarios para que la clase funcione bien con sus ayudas visuales, pero ya está. Algunos alumnos neurodivergentes podrían verse agobiados con tanto estímulo, y otros alumnos se podrían distraer.

La luz del aula es otro detalle a tener en cuenta. He tenido la mala suerte de tener aulas más bien poco iluminadas a lo largo de mi vida como docente. Si tienes pocas ventanas o una clase oscurilla, trata de poner en balanza y elige sabiamente qué rincón o espacio quieres poner junto a esa ventana.

Y, por último, recoge tu mesa CADA DÍA. Ten cajas, contenedores, archivadores, cerquita tuyo para que esta labora sea fácil. Antes de que pase el mes de septiembre ten un sistema de recogida de datos y de almacenamiento, el que creas que te funcione. Y no dejes que pase un día sin que despejes tu mesa.

6. Aprovecha las paredes

Las paredes son una gran parte de la decoración del aula. Como hemos dicho en el apartado anterior, queremos que sean bonitas para rodearnos de un ambiente acogedor, pero también han de ser funcionales.

No es recomendable tener unas paredes recargadas que distraigan a los niños, sino unas que faciliten su creatividad, su conocimiento, que suscite su curiosidad. Decoración que también sea útil para saber qué hacer en cada momento, y con las reglas de clase. O simplemente, una decoración que le haga sentirse a gusto, que pertenece a la clase.

Intenta, además que se representen temas que motiven. Puedes colgar sus trabajos, o convertir las paredes en una actividad con tu clase. Si los alumnos contribuyen a la decoración del aula, contribuyes a aumentar el sentimiento de pertenencia al grupo. 

7. Incluye un espacio flexible

En apartados más arriba menciono el Flexible Seating, y es algo que creo que es esencial en Educación Infantil por los siguientes motivos:

  • Elección, a.k.a, responsabilidad. Al dejar que los alumnos elijan dónde quieren ponerse para trabajar, estamos dándoles la responsabilidad de escoger cuál es el mejor sitio para ello. Obviamente, esto es un proceso. No puedes esperar ver que el primer día de implementación de esta estrategia los alumnos eligen un lugar y acaban su tarea de forma impecable. Tomar decisiones es una habilidad que han de ir aprendiendo.
  • Compromiso con el aprendizaje. Los alumnos suelen esta más motivados para las tareas y en su aprendizaje cuando pueden escoger dónde y con quién hacerlo.
  • Salud física. A pesar de lo que hemos oído toda la vida, sentarse en un ángulo de 90º durante 8 horas al día, no es bueno para nuestra espalda, ni nuestro cuerpo. Nuestro cuerpo no está hecho para estar en una posición estática durante mucho tiempo. Está hecho para moverse, y es el objetivo principal del flexible seating. Cuando nos movemos, oxigenamos el cerebro y nos concentramos mejor. Somos capaces de permanecer más tiempo en una tarea.
  • Confort. Nuestros cuerpos y percepciones son distintas. Lo que a alguien puede parecerle cómodo, a otra persona puede no parecérsele. Y esto ocurre a menudo con las sillas del aula. Personalmente, desde niña siempre odié la sillita y pupitre del cole porque soy una persona que no para de moverse. En este mismo instante ninguno de mis pies están tocando el suelo, sino que uno de mis pies está debajo mio y el otro doblado, siendo el soporte de mi brazo. Por eso, ofrecer otras formas de sentarse o de trabajar va a responder a la diversidad de tu aula.
  • Comunicación. Al poder reunirte en cualquier punto del aula, puedes organizar actividades más fácilmente. Y, además, los alumnos pueden acercarse a otro que, con la distribución normal, no tendrían oportunidad.
  • Input sensorial. Por supuesto, estas distintas formas de sentarse proporcionan estímulos distintos, y posiblemente más ricos que la distribución tradicional. Estar tumbado en la alfombra, tocándola con los pies, en una fitball o simplemente trabajando de pie, nos va a dar unos estímulos estupendos.
  • Diversión. ¡Como no! Elegir donde ponerse, y tener un poco de dinamismo durante una jornada de trabajo, es ideal. A tus alumnos les va a encantar trabajar así.

A parte de tener unos espacios flexibles de trabajo, ten también un espacio flexible para poder salirte de la norma y hacer algunas actividades motoras dentro de clase. Recomendadísimo.

Ideas varias

Aquí algunas ideas de otros maestros que me han gustado especialmente

  • Zippered pouches https://kindergartenchaos.com/efficient-organization-of-materials-activities/
  • Tags con keychain https://kindergartenchaos.com/efficient-organization-of-materials-activities/
  • Usar dryerase pockets
  • Storage center para cada mesa con todos los supplies
  • Tener archivadores o contenedores donde puedas poner las sesiones didácticas o fichas para cada día de la semana. https://sweetforkindergarten.com/classroom-organization-in-kindergarten/
  • Pulseras con el horario para el primer día de clase https://www.kindergartenworks.com/teacher-tools/lesson-plan-bracelet/
  • Tener siempre a mano unas coronas de estas https://www.amazon.es/dp/B09SYY5PR5/ref=as_sl_pc_as_ss_li_til?tag=theindianli00-21&linkCode=w00&linkId=f11af04d57796ce16e2fa33deb321a15&creativeASIN=B09SYY5PR5
  • Ten una miniestación con algunos materiales como sacapuntas, punzones o incluso un corcho con algunos de los trabajos que no tienen nombres. En esta estación también puedes incluir contenedores para los lápices sin punta y que el encargado del día se encargue de sacarles punta a unos cuantos cada día.
  • Ten un pequeño botiquín a mano: tiritas, betadine, esparadrapo…
  • Ten varias papeleras por la clase. De esta forma te aseguras que los alumnos limpian y no tiran cosas al suelo.

Para acabar…

Un aula infantil conlleva más planificación de lo que pueda parecer a simple vista. Existen una multitud de factores que influyen en cómo agruparemos las mesas, qué espacios se vamos a necesitar, qué clases de materiales vamos a usar en cada rincón y hasta dónde haremos la fila para salir al patio. 

Asimismo, las clases también van evolucionando a lo largo del curso escolar, habiendo espacios que necesitarán reinventarse, otros que necesitarán una ampliación, e incluso la aparición de nuevas necesidades que conlleve una remodelación del espacio. Lo importante es poder detectar en cada momento las necesidades de nuestros alumnos y ser capaces de adoptar una actitud flexible, usando nuestros recursos de forma creativa, innovadora y práctica.**

¡SUSCRÍBETE AL BLOG!

Recibe en tu email todas las noticias ;)

Consentimiento

¡Muchas gracias por suscribirte! Revisa tu bandeja de Spam y añádeme a tus contactos.

¡Forma parte de la manada!

¡Forma parte de la manada!

Join our mailing list to receive the latest news and updates from our team.

¡Ya eres parte de la manada!

Pin It on Pinterest